MUDANZA
MUDANZA La casa del frente estuvo desocupada más de un año. Hermoso fué para mí descubrir que mi vecino tendría como unos diecisiete, un mechón danzando sobre su ojo y su sonrisa saltarina. .No terminaba de entrar un sillón a su casa que ya salía a buscar una lámpara para cargar. Esta actitud le va a gustar mucho a papá-pensé-así que fui a llamarlo. Él fue espectador de la velocidad con que llevaba los muebles a su hogar y de todas las actividades que realizaba el muchacho. Lavó el auto, arregló la bicicleta, cortó el césped, clavó un clavo para colocar el apellido de su familia: SUÁREZ y le sacó brillo a la placa. Mi padre se confesó: ¡Un pretendiente trabajador! Como había conquistado el corazón de mi cariñoso criticón me animé a invitarlo a casa el día siguiente- Te espero a tomar el té- dije. Pero pensando en lo expresado reflexioné que había ol...